Huérfanos de tonterias

Entre el cierzo y el bochorno por José Luis Frisa
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Nos encontramos ante unas semanas difíciles, encerrados en casa, intentando cumplir con las recomendaciones sanitarias. Y con ello se ha alterado nuestra vida cotidiana, y estamos impedidos a hacer muchas de las cosas que antes eran habituales.


Los comercios y muchos de los servicios de los que hasta hace poco disfrutábamos de forma habitual han cerrado, y no podemos hacer uso de los mismos. Con ello nuestra vida se ha reducido a lo más básico: a alimentarnos, descanso y a un aseo básico. Es decir, tenemos que cubrir nuestras necesidades básicas, y nos hemos visto obligados a prescindir de cosas de las que pensábamos que no podíamos vivir sin ellas. Nos hemos quedado como ya dice algún comentarista "HUÉRFANOS DE TONTERÍAS".


El presumir, lo vacuo, el estrenar modelitos primaverales, ir a la peluquería o al establecimiento de estética para lucir lo mejor posible nuestro cuerpo, el tener el mejor coche, o más medios materiales que nadie... todo eso ha desaparecido, se ha quedado sin sentido. Hemos visto que lo que más añoramos no es eso, y que lo que realmente echamos en falta es el contacto con los otros humanos, con esos seres queridos con los que no compartimos vivienda.


Nos vemos obligados a estar alejados de las personas a las que queremos, nuestros amigos y compañeros, obligados a no poder abrazar a nuestras parejas si estamos en domicilios distintos. Imaginaros por ejemplo esas parejas adolescentes que están descubriendo el amor y de repente se ven separados a la fuerza; y es que por muy conectados a la red que estén, las caricias virtuales, el sexo a través de una pantalla y las video llamadas no compensan los besos y caricias reales, el decir te quiero cara a cara... ni los cabreos son iguales, y más con las hormonas primaverales a tope.


O los que nos vemos separados de nuestros mayores, en muchos casos viviendo solos y con acceso a menos medios e información que nosotros, y además sabiendo que alejarnos de ellos es la mejor manera de protegerles.


Eso es lo importante, y por eso digo que nos hemos quedado "huérfanos de tonterías": de teñirnos el pelo cada semana, de acumular dinero, de comprar varios modelitos para estrenar, o de lucir en los sitios de moda con estilo y elegancia, pero también de las políticas de salón, de izquierdas y derechas, de que nuestro equipo de fútbol gane.... Todo eso en estos días ha pasado a un segundo lugar, y nuestra salud y la de los nuestros ha pasado a ser lo importante. Hemos descubierto lo básico, lo que nos hace más humanos, y ojala cuando pasen estos días no perdamos la perspectiva de ello.


Que esta crisis sirva para aprender a separar lo importante de lo superfluo, de querer estar más cerca de nuestros seres queridos, para dejar muchas cosas que hayamos descubierto que no son importantes, y a su vez sepamos valorar lo que más hayamos echado de menos. En fin que como de todas crisis saquemos cosas positivas de ella, y cuando pasen estos días de encierro y confinamiento nuestras vidas puedan ser un poco mejor.


Para terminar muchos ánimos a todos, fuerza para aguantar estos días, y a cuidarse que esto pasará y tenemos que estar todos aquí para cuando eso suceda.

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