Lo que se ha perdido y lo que corre peligro
En los últimos años Calatayud ha perdido mucho. Ha perdido comercio, industria, población… todo ello se podrá recuperar algún dia, pero ha perdido algo que dejaron generaciones anteriores y que jamás se podrá recuperar. Algo que los bilbilitanos de mañana nunca conocerán,
Me refiero al patrimonio. Nosotros cogimos en testigo de una ciudad con un casco histórico artístico, y nuestro legado va a ser un casco antiguo de cartón piedra y pladur de tan baja calidad que ni de plató de tv podría servir.
Recientemente se ha presentado el proyecto de construcción de viviendas en la plaza de España. Nada que ver lo que proyectan con las fachadas originales, ni rastro del reloj de sol, los aleros, miradores o cerámica de San Vicente. Ni mencionar la conservación de bodegas, nada. El patrimonio no importa a los que gobiernan desde la Plaza Joaquín Costa 14.
Desde que yo era niño, a finales de los 80 y los 90, en esta “ciudad histórica” se han perdido:
- dos laterales casi completos de la plaza de España.
- casas porticadas en la Calle Sancho y gil
- palacios y caserones en la Plaza de la Jolea, la calle Baltasar Gracian, la calle de San Torcuato, calle San Miguel o Rua de Dato.
- palacios renacentistas como el de Rincón de Gotor hoy convertido en aparcamiento.
- todas las villas y hotelitos del paseo Varón de warsage, incluida la casa del director de la harinera que este Ayuntamiento derribó para instalar una comisaría que finalmente terminó en la otra punta de la ciudad.
A todo esto se suma el peligro que corren el Palacio de Villa Antonia y otros palacios ocultos bajo reboces de fachada y reformas como los de la Calle Gotor. El portal donde sale el olor a pan esconde una escalera con un lucernario que deja a cualquiera boquiabierto ante lo que fue un palacio. Lo mismo ocurre en la Plaza de la Jolea 5 cuyo arco esconde una impresionante escalera. O la antigua iglesia de San Clemente en la calle Desamparados.
Mantener un patrimonio histórico no interesa, por costes, por estética o porque da poco margen a manipulaciomes y corruptelas, el caso es que Calatayud esta dejando de ser ciudad histórica, para ser un solar salpicado de pladur y SATE. De seguir así se perderá lo poco que queda, y los bilbilitanos del futuro tacharan de incultos y caciques a los que ordenaros tales cosas, al igual que hoy lo hacemos con los que derribaron iglesias y conventos a inicios del siglo pasado.
Fdo. P.B.