El Mene alza la voz y el toreo en Ricla en una tarde de reivindicación

Comarca de Valdejalón
Tipografía
  • Más pequeño Pequeño Mediano Grande Más grande
  • Predeterminado Helvetica Segoe Georgia Times

El novillero zaragozano, líder del escalafón la pasada temporada, firma una rotunda actuación y reclama oportunidades tras quedar fuera de muchos carteles en un festival marcado por el viento y la ausencia taurina de San Jorge en Zaragoza


Ricla vivió ayer jueves 23 de abril una tarde de toreo cargada de simbolismo y sobre todo de reivindicación. El festival celebrado en la plaza de esta localidad de la Comarca de Valdejalon, con reses de Guadalest y media entrada en los tendidos, dejó cinco orejas en el balance final y, sobre todo, un nombre propio que sobresalió por encima del resto: El Mene.
El festejo, condicionado por un molesto viento racheado y por un encierro desigual y deslucido, reunió a Antonio Sánchez Puerto, Víctor Hernández, Fabio Jiménez, Cristiano Torres y al novillero zaragozano El Mene, protagonista indiscutible de la jornada tanto dentro como fuera del ruedo.
La tarde comenzó cuesta arriba para Antonio Sánchez Puerto, que se topó con un ejemplar áspero y sin entrega. Entre las dificultades del animal y el viento, el torero apenas pudo lucirse, siendo ovacionado tras su esfuerzo.
Víctor Hernández dejó una actuación firme y muy entregada ante un utrero que embestía a media altura y con tendencia a defenderse. El madrileño tiró de oficio para robarle naturales largos y meritorios pese a las condiciones adversas, cortando una oreja tras matar al segundo intento.
Fabio Jiménez firmó quizá el toreo más templado de la primera mitad del festejo. Brindó su labor a Sánchez Puerto y cuajó una faena de buen gusto ante un novillo noble aunque falto de empuje, pero el fallo con la espada dejó todo en palmas tras aviso.
Cristiano Torres encendió los tendidos con una actuación vibrante frente al cuarto. El torero maño apostó desde el principio con un quite por saltilleras y un inicio de rodillas que conectó de inmediato con el público. Hubo entrega, ajuste y un arrimón final de máxima exposición, incluso tras sufrir una voltereta. A pesar de reiterados fallos con el acero, paseó dos orejas en reconocimiento a su compromiso.

El Mene
Pero la tarde esperaba su momento más intenso con la salida de El Mene.
El novillero zaragozano llegaba a Ricla rodeado de una sensación difícil de explicar para muchos aficionados: haber terminado la pasada temporada como número uno del escalafón novilleril y, sin embargo, ver cómo su nombre apenas aparece este año en los carteles. Esa circunstancia se palpaba en el ambiente y también en la expectación con la que fue recibido.
Nada más abrirse de capote dejó señales de su personalidad: planta erguida, compás abierto y un concepto clásico que despertó los primeros olés. Su novillo no fue sencillo, reservón y poco colaborador en la muleta, pero El Mene volvió a demostrar madurez y cabeza, administrando las embestidas una a una y construyendo una faena inteligente, de pulso y sentido taurino.
Antes de iniciar la labor muletera protagonizó uno de los momentos más comentados del festival. En el brindis, el zaragozano lamentó públicamente la ausencia de un ciclo taurino en la Plaza de la Misericordia con motivo de la festividad de San Jorge, algo habitual en temporadas anteriores y que este año no se ha celebrado. Sus palabras fueron acogidas con una cerrada ovación de un público que entendió el mensaje como una defensa del toreo en su tierra.
La faena fue creciendo en intensidad y poso, imponiendo su concepto frente a un oponente que nunca regaló nada. El Mene extrajo cada embestida con paciencia, firmeza y torería, dejando pasajes de gran pureza antes de rubricar su actuación con un pinchazo hondo y descabello que no impidieron la concesión de dos orejas.
Más allá del resultado, su actuación sonó a golpe de autoridad. A reivindicación oportuna y necesaria. A recordatorio de que el relevo generacional del toreo cuenta con nombres preparados y con hambre de sitio.
El Mene abandonó la plaza entre el reconocimiento general y con un objetivo claro en el horizonte: poder tomar la alternativa en Zaragoza durante la próxima Feria del Pilar. Que sea así.

publicidad
publicidad