Se localizaron numerosos animales en condiciones higiénico-sanitarias extremas, muchos de ellos fallecidos
La Guardia Civil ha abierto una investigación a un hombre de 28 años y nacionalidad española como presunto autor de un delito de maltrato animal en su modalidad de abandono. La intervención se produjo en un inmueble de la localidad de Épila, donde se descubrieron animales viviendo en condiciones deplorables.
El caso salió a la luz el pasado 4 de mayo, cuando la central de emergencias del cuerpo (062) recibió un aviso que alertaba sobre la posible existencia de animales mantenidos en un estado crítico en un local del municipio.
Tras las gestiones para identificar al responsable, agentes del SEPRONA, acompañados por los servicios veterinarios de la Oficina Comarcal Agroambiental de Épila, realizaron una inspección del recinto. Al acceder al interior, los agentes se encontraron con un panorama desolador: una insalubridad extrema, un olor insoportable y, lo que es más grave, la presencia de numerosos cadáveres de animales en distintos estados de descomposición.
La inspección reveló el hacinamiento al que estaban sometidos los ejemplares. En jaulas de dimensiones muy reducidas, los agentes contabilizaron alrededor de 25 conejos por habitáculo, muchos de los cuales ya habían fallecido o se encontraban moribundos. Del mismo modo, localizaron cadáveres de hurones junto a otros animales de la misma especie que aún permanecían con vida en las jaulas.
Durante la actuación, se verificó que los animales carecían de acceso a agua y alimento suficiente para cubrir sus necesidades básicas, además de vivir en instalaciones totalmente incompatibles con cualquier estándar mínimo de bienestar animal.
Ante la gravedad de los hechos, el responsable ha quedado bajo investigación por un supuesto delito de maltrato animal. Por su parte, los animales que sobrevivieron fueron decomisados y trasladados a dependencias municipales para recibir atención.