Una fortificación de gran importancia en la Guerra de los Dos Pedros
Las intensas precipitaciones de las últimas semanas en la Comarca del Aranda han provocado daños significativos en el castillo de Mesones, especialmente en la capilla de Lope de Luna, una joya del arte mudéjar. Gloria Pérez, Directora General de Patrimonio Cultural de Aragón, ha señalado que todas las afecciones sobre el patrimonio aragonés son de su competencia. En este caso, las posibles filtraciones ocasionadas por las tormentas en esta capilla serán evaluadas por técnicos y arquitectos especializados, quienes determinarán las acciones a seguir.
El castillo de Mesones de Isuela destaca por su tamaño, ocupando aproximadamente 3.000 metros cuadrados, rodeado de robustas murallas y seis torreones cilíndricos que le confieren un aspecto inconfundible desde lejos. Su silueta imponente, construida íntegramente en piedra, refleja su función defensiva y su importancia en la historia de la región, especialmente en el contexto de la Guerra de los Dos Pedros en el siglo XIV, cuando Aragón y Castilla estaban en conflicto.
Este castillo fue levantado por Lope Fernández de Luna, quien además de ser un destacado militar, fue arzobispo de Zaragoza. La construcción, iniciada en 1370 y paralizada tras su fallecimiento en 1382, nunca fue completada, lo que ha contribuido a su excelente estado de conservación, ya que nunca fue utilizado en combate ni sufrió daños por uso militar.
Se invita a visitar este monumento, cuya presencia en el valle del Isuela cautiva a quienes lo contemplan. Las visitas guiadas permiten explorar sus restos y entender mejor la historia y la arquitectura del lugar, incluyendo sus espacios residenciales y militares, así como la capilla y la cripta en uno de los torreones, que alberga una techumbre de madera decorada con pinturas, considerada una de las maravillas del arte mudéjar en Aragón. Esta capilla, restaurada en años recientes, sigue siendo un ejemplo destacado del talento artístico de la época.