A la vera del castillo templario
Mesones de Isuela se prepara para estrenar un nuevo establecimiento turístico que, si nada se retrasa, abrirá sus puertas en los próximos meses. El proyecto, bautizado como “El Mirador”, avanza a buen ritmo y tiene como objetivo reforzar la oferta de alojamiento del municipio aprovechando uno de sus mayores atractivos: la imponente presencia del castillo templario que domina el caserío desde lo alto.
El Ayuntamiento lleva tiempo trabajando en esta iniciativa, concebida como un pequeño refugio pensado para quienes buscan descanso, paisaje y un contacto directo con el ambiente rural. La idea es ofrecer un lugar acogedor, con un estilo cuidado, donde el visitante pueda detener el ritmo, disfrutar de la gastronomía local y asomarse a uno de los enclaves más singulares de la Comarca del Aranda.
Una fortaleza levantada por la orden del Temple
No es casual que “El Mirador” se sitúe justamente frente al castillo. La fortaleza, levantada entre 1256 y 1263 por la orden del Temple con el apoyo del rey Jaime I, es uno de los edificios medievales más relevantes de Aragón. Su arquitectura responde a las normas templarias y su historia ha alimentado durante siglos el imaginario local: desde su función defensiva en la frontera castellana hasta su papel en las rutas vinculadas a la Vera Cruz.
Con el paso del tiempo, el castillo fue transformándose. A finales del siglo XIV, el arzobispo Lope Fernández de Luna reorganizó su interior, trasladó la entrada original —antes elevada, situada en el muro oeste— al lado sur, e introdujo elementos heráldicos que, durante décadas, llevaron a confusión sobre la autoría de la construcción. También reubicó la capilla y creó una terraza señorial utilizando columnas del antiguo claustro, que acabaría convirtiéndose en patio de armas.
Todo ese legado monumental, visible desde prácticamente cualquier punto del casco urbano, es precisamente lo que el municipio quiere poner en valor. El nuevo establecimiento aspira a convertirse en un punto de referencia para quienes desean conocer la historia del castillo y, al mismo tiempo, disfrutar de un alojamiento cercano y con personalidad.
Desde el Ayuntamiento confían en que esta iniciativa contribuya a dinamizar la vida local y a atraer un turismo respetuoso, interesado en la riqueza patrimonial de la zona. Una apuesta que, sumada a otras actuaciones recientes, busca situar a Mesones de Isuela en el mapa de los pequeños destinos rurales con encanto propio.