El Ayuntamiento sospecha que los autores podrían no ser vecinos de la localidad y recuerda que existe un servicio de recogida gratuito los primeros martes de cada mes
BREA DE ARAGÓN.- El Ayuntamiento de Brea de Aragón ha mostrado públicamente su malestar y ha tomado cartas en el asunto ante un preocupante episodio de incivismo detectado este pasado fin de semana en el municipio. Las autoridades locales han denunciado formalmente la aparición de una notable acumulación de basura y enseres abandonados de manera ilegal en los alrededores del Tanatorio Municipal.
La gravedad de lo ocurrido es todavía mayor debido al lugar y las circunstancias en las que se ejecutó el vertido. Los responsables aprovecharon la noche para depositar los residuos junto a las instalaciones funerarias de la localidad, un espacio especialmente sensible que se encuentra situado en las inmediaciones del Polígono Industrial Río Aranda.
Se ha puesto de inmediato toda la información en conocimiento de la Guardia Civil del municipio para que se inicien las investigaciones correspondientes. En este sentido, la principal vía de investigación se centra actualmente en el análisis de las imágenes registradas por una cámara de videovigilancia ubicada estratégicamente a la entrada del propio polígono industrial. A través del visionado de estas grabaciones se espera poder identificar los vehículos implicados, existiendo ya fundadas sospechas de que los autores de este vertido podrían no ser vecinos de la localidad.
Desde la administración local se ha procedido con urgencia a la limpieza y acondicionamiento de toda la zona afectada para devolver la normalidad al entorno del tanatorio. Sumado a esto el Ayuntamiento ha querido lanzar un recordatorio a toda la población advirtiendo de que este tipo de acciones ilegales están tipificadas y cuentan con elevadas sanciones económicas para los infractores.
De igual modo, se ha recordado a la ciudadanía que el municipio dispone de canales oficiales y ordenados para deshacerse de este tipo de residuos voluminosos. En concreto, la recogida de enseres viejos y trastos se realiza de forma programada los primeros martes de cada mes en los puntos específicamente estipulados para ello, por lo que no existe justificación alguna para este tipo de conductas que dañan la imagen del pueblo y deterioran los espacios públicos.