Consideran que se trata de la única fórmula para poder facilitar a los niños y niñas una comida sana, saludable y sabrosa
La Asociación, que reúne a los profesionales que desarrollan sus funciones en los centros públicos, elaborando los menús de miles de niños y niñas aragoneses, ha reclamado a los representantes políticos una mayor implicación en la gestión de los servicios de comedor, ya que consideran “necesario cuidar la salud alimentaria de los menores que están en nuestra comunidad”.
Algo que viene de lejos puesto que según afirman, “ya hace más de seis años estuvimos en esa misma sala, hecho que recriminamos, afirmando que sirvió de poco, puesto que aunque ya entonces reclamábamos la gestión directa, y todo el hemiciclo compartió con nosotros esta inquietud, la realidad es que actualmente las cocinas de los centros públicos de Aragón están mayoritariamente en manos de empresas de cáterin con línea fría, de tal forma que la elaboración de la comida, con productos procesados y congelados, se hace en cocinas industriales de otros territorios, para posteriormente ser repartida en camiones isotermos, sirviéndose en los platos recalentada con la
consiguiente pérdida de sus características organolépticas, y a su mala aceptación por parte del alumnado, como viene denunciando la Plataforma por unos Comedores Escolares de Calidad desde hace años”.
Además, reivindican unas condiciones dignas de trabajo, “instalaciones obsoletas, plantillas insuficientes en relación al número de comensales diarios”. Como ejemplo ponían “una cocina que dando más de 165 comidas, incluyendo en ellos intolerancias o menús variados por razones culturales, hay una cocinera DGA con 7 horas diarias de contrato,(hace una semana estaba 5h) y un auxiliar de comedor cocina de empresa que está de 11:30 a 18:30 , como comprenderán es inviable
poder asumir está situación como normal”.
En relación a la bolsa de trabajo, “somos el único colectivo de atención directa que no tenemos unas ratios. Tampoco existen bolsas de cobertura de vacantes”.
Para la asociación, “es una forma clara y silenciosa de promover el desmantelamiento de las cocinas de gestión directa para introducir a las empresas de cáterin, priorizando sus beneficios a la calidad de los alimentos”.
Por último, “llaman la atención a los representantes políticos en las Cortes puesto que desde mayo que se publicó el Convenio Colectivo para el personal laboral de la DGA, no se han regularizado los derechos reconocidos”.