La Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Calatayud rinde homenaje a Rafael Francisco Santiago Cano, uno de sus miembros más veteranos y recientemente fallecido
Las Fiestas y Ferias de Calatayud de este año han tenido un vacío imposible de llenar para la Comparsa del grupo AJB. La ausencia de Rafael Francisco Santiago Cano, uno de los portadores más queridos y veteranos de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, ha marcado profundamente a quienes compartieron con él décadas de ilusión, esfuerzo y tradición.
Rafael llevaba más de 40 años sosteniendo sobre sus hombros a la giganta de la comparsa. Lo hizo con la misma entrega desde la década de los setenta, cuando se incorporó a un grupo que lleva en sus manos una tradición documentada desde 1744. Era uno de esos miembros “de toda la vida”, que rara vez faltaban y que entendían que detrás de cada salida había algo más que fiesta: había historia, cultura, pasión por los más pequeños y memoria compartida.
El pasado lunes, 8 de septiembre, la comparsa decidió detenerse en su recorrido final de las Ferias para rendir un emotivo homenaje en el hogar de la familia de Rafael. Allí, la música, el silencio y las lágrimas se unieron en un tributo sencillo pero lleno de significado. Los compañeros entregaron a su familia un cuadro de la comparsa y el pañuelo que, durante todas las fiestas, lució al cuello la giganta con el nombre de quien fue durante tantos años su inseparable sostén.
El recuerdo de Rafael estuvo presente desde el primer día de las Ferias, cuando la comparsa guardó un minuto de silencio en su memoria. Pero fue en ese último gesto, al pie de su casa, cuando se hizo más evidente que no solo se había perdido a un portador, sino a un amigo, un hermano y un guardián de las tradiciones bilbilitanas.
Dicen que “tan solo un gigante puede soportar el peso de una giganta”. Y quienes conocieron a Rafael saben que esas palabras le definen. Su ausencia será notada en cada salida, en cada paso de la comparsa, pero también quedará grabada en la memoria de la comparsa.
La giganta que acompañó durante tantas décadas ya no tiene a su portador, pero su recuerdo seguirá vivo en cada calle que recorrió y en cada mirada emocionada de quienes lo vieron pasar. Un recuerdo del que también se encargarán de mantener su hijo Fran y su nieto Leo, también integrantes de la comparsa.

Sobre la historia de los Gigantes y Cabezudos de Calatayud
La tradición de los Gigantes y Cabezudos en Calatayud se remonta al menos al año 1744, fecha de la que se conserva la primera documentación que acredita su presencia en las fiestas de la ciudad. Desde entonces, esta comparsa ha acompañado a generaciones de bilbilitanos en sus celebraciones patronales, convirtiéndose en uno de los símbolos más queridos de la identidad local y sobre todo más apreciados por los más pequeños que disfrutan como nadie de los mismos.
Los gigantes representan a figuras históricas y legendarias, mientras que los cabezudos aportan el lado más festivo y cercano, persiguiendo y divirtiendo a niños y mayores. A lo largo de los siglos, han recorrido no solo las calles de Calatayud, sino también de otros puntos de España, llevando consigo una parte de la cultura popular aragonesa.
La comparsa de Gigantes, enanos y cabezudos de Calatayud esta compuesta por:
- 3 parejas de gigantes que representan a distintas personalidades de la ciudad a saber:
- El Rey Moro y la Reina, en honor a Ayyub ibn Habib al Lajmí, emir de Al-Andalus que se dice fundó la ciudad de Calatayud en el siglo octavo y una de sus esposas. Estos gigantes se construyeron a principios del siglo XX en sustitución a los anteriores.
- El Podón y La Dolores, que representan al famoso personaje del cuerpo ceremonial del Excmo. Ayuntamiento de Calatayud que porta un gancho y que abre los cortejos procesionales en los que participa la Corporación Municipal y la famosa Dolores, leyenda insigne que ha hecho conocida a Calatayud en todo el mundo. Construidos en 2008 por los miembros del Grupo Cultural AJB.
-Los Marqueses de Linares: Construidos en el año 2014 en homenaje a los antiguos gigantes de la comparsa bilbilitana que paseaban en la ciudad en el s.XIX.
-12 cabezudos que representan diferentes personajes como: Napoleón, la Bruja, el Diablo, el Baturro, la tía María, el torero, el popeye, el Pirulo, la tía Rosario y el Sacristán –que es actualmente la pieza única y mas antigua que se conserva de lo que fuese la anterior comparsa de Gigantes y Cabezudos y data de finales del s. XIX–
El acompañamiento musical esta a cargo de los Dulzaineros de la Comunidad de Calatayud, miembros del Grupo A.J.B. compuesto por varias dulzainas, un tamboril y un bombo de cuerdas; con repertorio variado de pasodobles, corridas, dances y bailes.
Con el paso del tiempo, la comparsa ha ido renovando sus figuras y adaptándose, pero siempre con el mismo propósito: mantener viva una tradición que une pasado, presente y futuro, y que sigue siendo uno de los momentos más esperados de las fiestas.