En el apartado vídeo personas con discapacidad intelectual
La Asociación de Familias de Personas con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo AMIBIL, con sede en nuestra comarca, ha recibido una mención especial en la séptima edición del concurso de relatos y vídeos “Qué bello es vivir... en mi pueblo”, organizado por la Cátedra DPZ sobre Despoblación y Creatividad de la Diputación de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza.
El acto de entrega se celebró ayer en el antiguo salón de plenos de la Diputación Provincial y contó con la presencia de más de un centenar de personas entre premiados, familiares, miembros de la universidad y representantes institucionales. La pieza galardonada, titulada "Amibil Dates 2: así fue la boda", ha sido dirigida por Natalia Ibáñez y ha destacado en la categoría de vídeo para personas con discapacidad intelectual.
Este premio pone en valor no solo la creatividad y sensibilidad de los participantes, sino también el trabajo constante que AMIBIL viene desarrollando en la comarca de Calatayud desde hace años. A través de múltiples iniciativas sociales, educativas y culturales, la entidad trabaja por la plena inclusión de las personas con discapacidad intelectual, demostrando día a día su capacidad para aportar talento, visión y compromiso a la comunidad.
Visibilizar el valor del mundo rural y de todas las personas
El concurso “Qué bello es vivir... en mi pueblo” tiene como objetivo visibilizar los aspectos positivos de la vida en el medio rural, a través de las miradas de dos colectivos clave: los más jóvenes y las personas con discapacidad intelectual. En esta edición, que ha batido récords con un total de 66 trabajos presentados, se han concedido cinco premios principales y cinco menciones especiales, repartidos entre las modalidades de relato y vídeo.
Durante el acto, el diputado delegado de Despoblación de la DPZ, Eduardo Arilla, ha subrayado el compromiso de la institución con proyectos que fomenten el arraigo y la creatividad en el medio rural. Por su parte, el director de la Cátedra, Vicente Pinilla, ha resaltado que este tipo de iniciativas permiten que los participantes "se sientan orgullosos de su pueblo y de su aportación a la vida local".
Un trabajo con continuidad y raíces profundas
El reconocimiento a AMIBIL llega como resultado de un trabajo constante y arraigado en el tejido social de Calatayud. La asociación, referente en la comarca, lleva años impulsando programas que no solo atienden las necesidades de las personas con discapacidad intelectual, sino que promueven su visibilidad, participación activa y empoderamiento en todos los ámbitos de la vida de la Comarca.
Este premio es, en palabras de quienes conocen su labor, es un paso más en el camino de demostrar que la discapacidad no es un límite, sino una forma distinta —y valiosa— de mirar el mundo.
Con iniciativas como esta, AMIBIL continúa reafirmando que en Calatayud la inclusión no es un objetivo futuro, sino una realidad que se construye cada día.