120 familias gitanas celebran el aniversario de su himno y bandera
Calatayud se ha sumado, un año más, a la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano, una fecha que no solo festeja la identidad de esta comunidad, sino que rinde tributo a su historia, a veces luminosa y otras atravesada por el dolor.
El acto central ha tenido como escenario las aguas del río Jalón, culminando desde el Puente Alcántara. Allí, el lanzamiento de claveles ha servido para recordar a quienes perdieron la vida durante el holocausto, un gesto cargado de simbolismo que se repite en ríos de todo el mundo. Esta tradición bilbilitana, que cumple ya su tercer año consecutivo, ha sido organizada por el departamento de Servicios Sociales y Participación Ciudadana del Ayuntamiento.
La concejal delegada del área, Simona Dragan, ha sido la encargada de abrir la lectura del manifiesto, destacando la importancia de dar visibilidad a esta jornada en el marco de una "sociedad intercultural y plural". Dragan ha querido agradecer públicamente la labor de las dos entidades locales, Undibel y Chipen, subrayando el "trabajo constante" que mantienen con el consistorio.
La representación asociativa ha mostrado el relevo generacional y el compromiso de las 120 familias gitanas que residen en la ciudad. Steven Borja, quien a sus 35 años preside la Asociación Gitana Chipen recogiendo el testigo de sus antecesores, ha echado la vista atrás para recordar los hitos de su pueblo, especialmente aquel 8 de abril de 1971 en Londres, cuando se institucionalizaron la bandera y el himno que hoy les definen.
Por su parte, desde la asociación Undibel, Silvia Borja ha celebrado el reconocimiento de los derechos y tradiciones de un pueblo históricamente "nómada y errante". "Queremos aportar nuestro granito de arena a la sociedad y también hacemos más rica la cultura", afirmaba con orgullo durante el encuentro.
El momento más literario lo ha protagonizado su padre, Fernando Borja Escudero, quien ha recurrido a la universalidad de Antonio Machado para definir el progreso de su comunidad: "Se hace camino al andar". Para Fernando, esta es una jornada de esperanza, pues representa el paso de un pueblo que "andaba en tinieblas" hacia una etapa donde "la luz vence a las sombras".
Al acto han acudido representantes de diversos colectivos y asociaciones bilbilitanas, arropando una ceremonia que, entre pétalos y versos, ha reafirmado que el camino de Calatayud se construye entre todos.






