La Policía Nacional reforzará la vigilancia en bares y salones para impedir el acceso de menores
El Boletín Oficial de Aragón publicó ayer miércoles el nuevo Plan de Inspección de Juego 2026-2030, una hoja de ruta con la que el Gobierno autonómico pretende ordenar y dar seguridad al sector durante los próximos cuatro años. El plan no solo afecta a los grandes salones, sino que tendrá un impacto directo en el día a día de nuestros municipios, ya que refuerza la vigilancia sobre las máquinas recreativas presentes en los locales de hostelería de toda la provincia.
La principal novedad es el protagonismo de la Unidad de Policía Nacional adscrita a Aragón. Gracias a un convenio con el Ministerio del Interior, serán estos agentes los encargados de desplazarse por las localidades para realizar los controles. Su labor se dividirá en tres niveles: desde visitas rápidas para comprobar que no hay menores jugando, hasta revisiones profundas de permisos y horarios, o inspecciones sorpresa motivadas por denuncias vecinales.
Los agentes se centraran en el control de acceso para evitar que menores de edad o personas con el acceso restringido puedan jugar. Además, se vigilará de forma estricta la publicidad y los elementos exteriores de los bares y locales. El objetivo es reducir los estímulos visuales que puedan incitar al juego, especialmente en entornos donde hay personas vulnerables.
La distribución del plan tiene en cuenta la realidad demográfica, siendo la provincia de Zaragoza, con diferencia, la que mayor actividad registra, con más de 4.200 máquinas de juego repartidas por establecimientos de hostelería y cerca de un centenar de locales específicos. Esto debería significar que la presencia policial para estas tareas será mucho más frecuente en esas zonas.
Además de las máquinas de los bares, el plan abarca el control de apuestas, rifas y cualquier modalidad sujeta a la norma autonómica. Para asegurar que el plan no se quede en nada, el Gobierno de Aragón realizará una evaluación anual midiendo el número de actas levantadas y sanciones impuestas, lo que permitirá ajustar la intensidad de las inspecciones según las necesidades de cada comarca.