La joven golfista bilbilitana, tras un curso brillante en Estados Unidos, relata en COPE Calatayud su adaptación a la cultura americana y sus éxitos en la liga segunda división americana de golf.
El salto a la universidad es, para cualquier joven, un momento de cambio y nuevas responsabilidades. Pero para la bilbilitana María Velilla, este tránsito ha significado cruzar el Atlántico para instalarse en Oklahoma, donde combina sus estudios de gestión deportiva (Sports Management) con una prometedora carrera en el golf universitario.
Esta mañana, en los micrófonos de COPE Calatayud, la deportista ha repasado cómo ha sido este primer año de vida en Estados Unidos, una experiencia que califica de transformadora. "He tenido que aprender a hacer las cosas por mi cuenta y a resolver mis problemas", admite Velilla, quien destaca cómo la exigencia de la competición diaria y la carga lectiva han forjado una disciplina que no conocía cuando vivía en casa con sus padres.
El choque cultural, como era de esperar, fue evidente al aterrizar. La golfista confiesa con naturalidad cómo le impactó la escasez de aceras en las ciudades americanas, donde el coche es imprescindible para todo, y, sobre todo, la diferencia en la dieta. "La comida es lo que más echo de menos de España; aquí me cuesta bastante", explica.
Un debut para recordar
Más allá de la anécdota, el rendimiento deportivo de Velilla ha sido sobresaliente. En su temporada de estreno, ha logrado clasificarse en el top 26 en diez de los trece torneos que ha disputado. La regularidad ha sido su gran aliada, destacando especialmente su victoria individual en un torneo en Missouri y el éxito colectivo de su equipo en los regionales, que les valió el pase a la competición nacional.
Pese a que al principio sentía "un poco de presión" por si no daba la talla ante el nivel de la liga, la bilbilitana ha terminado el curso con la confianza reforzada. "Jugar con gente mejor te inspira a seguir mejorando", comenta.
De cara al próximo año, su objetivo es mantener la consistencia y seguir aportando al equipo. En cuanto a si piensa en el profesionalismo, prefiere ir paso a paso, centrada en disfrutar de los tres años que aún le quedan de beca. A otros jóvenes de Calatayud que están a punto de emprender una aventura similar, les da un consejo sencillo: "Estad abiertos a todo; es una oportunidad única para conocer gente de todo el mundo y vivir experiencias diferentes". Y es que en el próximo curso, al menos tendremos también a otro deportista becado en Estados Unidos: en la modalidad deportiva de fútbol, David Roy, que estudiará enfermería.

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