"Mamá, lo he tenido aquí al lado, ya soy feliz": la emoción de una familia bilbilitana que vio al Papa León XIV en Madrid

Gente y Familia
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María José Álvarez relata en COPE Calatayud los momentos más emotivos de la Vigilia y la suerte de su hijo Alberto, alumno de Santa Ana, al situarse a pie de valla ante el Pontífice. 



La histórica visita del Papa León XIV a nuestro país sigue dejando un profundo eco en el país y como no podía ser de otra manera también comarca de la Comunidad de Calatayud. Tras un fin de semana de intensas celebraciones y actos multitudinarios en Madrid, los ecos de este viaje apostólico resuenan con especial fuerza en las historias de los peregrinos locales que decidieron echarse a la carretera para ser testigos de un acontecimiento único.
Este ha sido el caso de la bilbilitana María José Álvarez, quien esta misma mañana ha compartido sus impresiones en los micrófonos de COPE Calatayud. Durante la entrevista, Álvarez ha relatado cómo vivió esta inolvidable jornada junto a su marido y su hijo Alberto, de 12 años y alumno del colegio Santa Ana de Calatayud, en un viaje relámpago de ida y vuelta que, asegura, "ha merecido la pena en cada momento".


Una organización impecable desde la Diócesis de Tarazona
La oportunidad de asistir a la Vigilia de los Jóvenes del pasado sábado surgió a raíz de la propuesta lanzada por la Diócesis de Tarazona, una iniciativa que el arcipreste de Calatayud, Javier Sanz, se encargó de difundir en la zona. "Vimos que era algo histórico y decidimos que teníamos que ir", ha explicado María José en la radio.
La expedición bilbilitana estuvo compuesta por cinco personas que se sumaron al autobús organizado por la diócesis, en el que también viajaban el  Obispo y varios sacerdotes. El trayecto incluyó paradas en localidades vecinas, siendo Ariza el último punto de recogida antes de poner rumbo definitivo a Madrid.
Álvarez ha querido poner en valor la "magnífica organización" y el despliegue de seguridad en los alrededores de Nuevos Ministerios, destacando la labor de los cerca de 17.000 voluntarios:
"Fue bajarnos del tren de cercanías y empezar a ver vallas y voluntarios por todas partes. Antes de entrar a nuestro sector nos facilitaron agua, porque una vez dentro ya no se podía salir. La policía y los controles fueron excelentes; todo estuvo muy vigilado".


A escasos metros del Santo Padre: la emoción de los más jóvenes
Uno de los momentos más especiales de la tarde se produjo gracias a la temprana llegada del grupo al recinto, lo que les permitió ubicarse en una zona muy próxima al recorrido papal. María José ha detallado en COPE el momento en el que el Pontífice pasó a escasísima distancia de ellos, una oportunidad que afectó especialmente a su hijo Alberto.
"A los chicos les facilitaban el paso para que pudieran acercarse a primera línea. Yo no lo veía del todo, pero sabía que mi hijo estaba controlado. Cuando volvió me dijo: 'Mamá, es que lo he tenido aquí al lado, ya soy feliz'. Para un niño de 12 años ha sido una auténtica pasada", rememoraba emocionada.


"Alza la mirada": un mensaje contra la desconexión digital
Al ser preguntada por el mensaje central con el que se queda de la Vigilia, la invitada ha hecho especial hincapié en las palabras del Papa y en el trasfondo del himno del encuentro, titulado 'Alza la mirada'.
"El Papa nos explicó que estamos en una época en la que todo el mundo camina mirando hacia abajo, atrapados por las pantallas de los móviles, sin darnos cuenta de lo que pasa a nuestro alrededor. Nos invitó a parar, levantar la cabeza y reflexionar sobre todo lo que tenemos", ha apuntado María José. Curiosamente, la desconexión fue real durante unas horas debido a la instalación de inhibidores en la zona: "Pasamos una tarde entera sin que nadie mirara el móvil. Nos mirábamos, hablábamos entre nosotros y compartíamos de dónde veníamos. Fue maravilloso".
La bilbilitana ha descrito el evento como un espectáculo sumamente dinámico, repleto de testimonios juveniles y miniconciertos de música actual, que dio paso a un sobrecogedor "silencio sepulcral" durante la exposición del Santísimo. "Se te ponían los pelos de punta al ver a miles de personas arrodilladas en oración, a la gente con la lagrimilla en los ojos. Nos hemos vuelto llenos; da un gusto enorme ver que no estás sola en esto y que tanta gente joven y tantas familias compartimos y creemos en lo mismo", ha concluido.

AQUÍ PODRÁS ESCUCHAR LA ENTREVISTA

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