El Ayuntamiento de Calatayud ordena a la Policía Local fiscalizar telefónicamente los turnos de guardia ante las "quejas continuas" de los usuarios los fines de semana.
El servicio de taxi en Calatayud está bajo la lupa del consistorio. Tras la última Junta de Gobierno Local, el alcalde de la ciudad, José Manuel Aranda, ha comparecido ante los medios de comunicación para comentar lo tratado en la Junta de Gobierno, entre los distintos temas el malestar ciudadano originado por las reiteradas deficiencias en el servicio de transporte de taxi, especialmente concentradas durante los fines de semana.
La gota que ha colmado el vaso han sido las continuas quejas vecinales que denuncian que la centralita contratada por el colectivo de taxistas no responde a las llamadas o, directamente, no presta la asistencia solicitada. Ante esta situación, el primer edil ha mantenido una reunión de urgencia con la Policía Local para activar un plan de seguimiento estricto que vigile el cumplimiento de las guardias obligatorias.
Control policial de las guardias y expedientes sancionadores
El Ayuntamiento ha recordado que el servicio de taxi está regulado por una ordenanza municipal que establece un calendario de turnos estricto para garantizar la movilidad de los ciudadanos a cualquier hora. Por ello, a partir de ahora, la Policía Local será la encargada de fiscalizar en tiempo real si los profesionales atienden o no a los usuarios.
"Entendemos que esta situación no puede quedar así, sino que tiene que haber una constatación a través de la policía local", ha aseverado con firmeza el alcalde bilbilitano. "Ellos tienen el programa de las guardias para que comprueben si recogen o no cogen el teléfono y, en caso de que no lo cojan, pues llamar a la persona que está en segundo lugar en ese turno de guardia y, de lo contrario, abrir un expediente para conocer el motivo por el que ese servicio público no se ha prestado al usuario".
Aranda ha sido muy claro respecto a las consecuencias administrativas a las que se enfrentan los titulares de las licencias —cuyo número total en la ciudad se incrementó recientemente de ocho a nueve— si persisten los desplantes a la ciudadanía:
"Estamos en un momento en el que, si no se atienden, se van a tramitar distintas sanciones que pueden conllevar incluso la pérdida de la licencia".
Teléfonos de alternativa para los usuarios
El equipo de gobierno ha matizado que un taxista de guardia puede encontrarse puntualmente realizando un trayecto largo o atendiendo a otro cliente en el momento de recibir la llamada. No obstante, insisten en que la ordenanza contempla un orden de prelación con un segundo y tercer vehículo de respaldo para dar respuesta al ciudadano, por lo que la inacción o el silencio telefónico no están justificados.
Para atajar el problema de raíz y contar con pruebas de cara a posibles sanciones, el Ayuntamiento emitirá de forma inminente una nota informativa instando a los afectados a denunciar los incumplimientos. El alcalde ha pedido la colaboración de los vecinos para que, en caso de no obtener respuesta a través del número habitual del taxi (976 88 14 28), deriven su llamada inmediatamente al teléfono de la Policía Local (976 88 15 20), desde donde se tramitará el requerimiento y se dejará constancia oficial de la incidencia.