Un ejemplo de compromiso, profesionalidad y cercanía
El tejido de una ciudad no solo se construye con calles, monumentos, inmuebles, sino también con el compromiso de quienes habitan en ella a diario. Tras dos décadas de servicio ininterrumpido, Pedro Núñez Fortea ha colgado el uniforme. El hasta ahora coordinador del servicio de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional en Calatayud se ha despedido esta semana de sus compañeros, amigos y de las calles que han sido su verdadero centro de operaciones desde el año 2006, cerrando una trayectoria intachable marcada por la cercanía y la vocación de servicio público, además de un trato excelente con sus conciudadanos y sus compañeros. Un ejemplo de profesionalidad, cercanía, compromiso y trabajo.
Este turolense de nacimiento, criado en Cataluña, llegó a la capital bilbilitana tras una intensa trayectoria profesional que le llevó previamente por destinos tan complejos como el País Vasco y Barcelona. Lo que iba a ser un destino más terminó convirtiéndose en su hogar y en el de su familia. Durante dos décadas, Núñez Fortea ha ejercido como jefe de grupo y coordinador, pero siempre rechazando los despachos; su labor ha sido la de la atención directa y el cuerpo a cuerpo con el ciudadano, permaneciendo a pie de calle hasta su mismísimo último día de servicio. Al echar la vista atrás, el propio agente se muestra abrumadoramente agradecido con los bilbilitanos, asegurando que ha recibido "un trato exquisito" y que la complicidad con los vecinos y el trabajo en equipo con sus compañeros le han permitido llegar a este retiro con la misma ilusión con la que empezó.
Ayer en el Ayuntamiento, el alcalde de Calatayud, José Manuel Aranda, quiso recibir personalmente a este servidor público para transmitirle el agradecimiento de toda la ciudad a un agente que ya es "todo un referente en el municipio por ser ejemplar y estar siempre dispuesto a ayudar". En un emotivo encuentro, Aranda elogió su cercanía y calidez humana antes de dedicarle una afectuosa despedida institucional y personal, recordándole que Calatayud contrae una deuda de gratitud con él y asegurándole, con un fuerte abrazo, que "esta seguirá siendo siempre tu casa".