Gambito Golf y AMIBIL, una historia de colaboración en el deporte inclusivo

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Este domingo el campo del Gambito Golf Calatayud acogerá uno de esos eventos que trascienden la mera competición deportiva. Más de cuarenta parejas  —formadas por personas con discapacidad intelectual y del desarrollo junto a golfistas— tomarán los recorridos para disputar el Torneo Unificado que impulsa la AMIBIL, con apoyo de las instituciones locales y del campo de golf de Calatayud


La jornada es heredera de una iniciativa pionera: fue en Calatayud donde, bajo la tutela del profesor Diego Comet, se puso en marcha la primera escuela de golf adaptado de Aragón.  Desde hace más de una década, los alumnos de esta escuela aprenden a golpear, puttear y recorrer los hoyos junto a quienes sin discapacidad también comparten campo y palo. Con ello, la idea es clara: el acceso pleno al deporte, visibilizar capacidades y fomentar la inclusión real.
La cita de este domingo contempla la salida de parejas desde las 10:00 horas, en modalidad combinada. El objetivo no es tanto sumar golpes como construir encuentros, amistad y visibilidad de lo que el deporte puede aportar cuando abre sus barreras. Entre los integrantes, se contará con socios del club local y miembros de AMIBIL, quienes han participado en anteriores ediciones y vuelven este año con ilusión renovada, acompañados también por integrantes de otra escuela de golf adaptado que nació tras la bilbilitana.
Diego Comet ha destacado que, además del desarrollo técnico, lo que «más marca» es la convivencia entre quienes juegan juntos, el apoyo mutuo y la sonrisa al cruzar la meta. Para él, la escuela representó hace años un reto —llevar el golf adaptado a un entorno que no lo conocía— y hoy se ve cómo esa semilla rinde frutos en cada torneo, en cada pareja, en cada golpe compartido.
El torneo cuenta también con el respaldo de la Federación Aragonesa de Golf y del Ayuntamiento de Calatayud.  En un campo donde normalmente se miden distancias, hándicaps y precisión, esta vez lo que más se mide es la participación conjunta, el compañerismo y la integración y sobre todo el cariño de las parejas que disputan el torneo, en muchos casos las mismas año tras año.
En definitiva, este domingo en Calatayud no sólo se jugará al golf: se jugará por la inclusión, por el derecho de todos a tener un palo en la mano, un green por delante y la mirada puesta en un hoyo que simboliza mucho más que sumar puntos.

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