El calor obliga a suspender la concentración mensual contra la violencia machista, pero la Plataforma lanza su manifiesto de alerta para el verano

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El colectivo advierte de que el verano concentra históricamente un repunte de agresiones y exige la implantación inmediata de protocolos obligatorios en ocio y hostelería

Calatayud.- La concentración contra las violencias machistas que, de manera habitual, se convoca cada segundo miércoles de mes, ha sido suspendida en esta última jornada. Las integrantes de la Junta de la Plataforma han tomado la decisión de no celebrar el encuentro presencial motivadas por las altísimas temperaturas que se están viviendo estos días, una medida que también responde a las sugerencias de diversas llamadas telefónicas recibidas y a los avisos de alerta meteorológica enviados por el servicio de emergencias 112 a los distintos ayuntamientos.
A pesar de que las condiciones climáticas impidieron la habitual movilización en la calle, la Plataforma ha difundido el manifiesto que tenían preparado para leer públicamente, con el objetivo de mantener activo el espacio de reflexión y protesta ante lo que suponen estas horrendas violencias.
El documento arranca con una dura llamada de atención frente al inicio del verano, un periodo que ha comenzado de la peor manera posible. El texto recuerda el crimen de la semana pasada en Alicante, donde una mujer y una de sus hijas fueron asesinadas a manos de su marido y padre —dejando además a otra hija hospitalizada—, así como el trágico suceso ocurrido el mismo miércoles en Mijas, donde una madre y su hija fueron apuñaladas y posteriormente quemadas. Desde la organización tildan de "insoportable" la sucesión de estos nuevos casos de violencia machista y violencia vicaria.
Ante estos hechos, el manifiesto lanza una alerta sobre el aumento de actos machistas, violaciones y asesinatos durante la época vacacional. Para fundamentar estadísticamente este escenario, el colectivo se apoya en datos de la Fiscalía General del Estado, que deja claro que los meses de junio, julio y agosto concentran un repunte de agresiones sexuales y asesinatos machistas. Asimismo, citan datos del Ministerio de Igualdad que ratifican que el tercer trimestre del año es el que más denuncias por violencia de género registra desde 2008, acumulando más de 53.000 denuncias concentradas específicamente en los meses de verano.
Estas cifras no responden a una coincidencia, sino a un patrón claro. El manifiesto argumenta que el machismo crece durante la temporada estival debido a factores como la convivencia forzada, las fiestas sin control, el consumo de alcohol —el cual recalcan que nunca justifica nada—, el calor que agrava la violencia y la sensación de impunidad de los agresores. De igual modo, señalan que estas conductas empeoran cuando las mujeres ganan autonomía y el maltratador siente que la pierde, o bien cuando el entorno decide guardar silencio.
La Plataforma insiste en que el verano no debe convertirse en una temporada de riesgo y exige a los estamentos políticos y sociales la aplicación de medidas inmediatas. Entre sus principales peticiones se encuentran la habilitación de espacios seguros en fiestas, verbenas y eventos; el establecimiento de protocolos obligatorios en el sector de la hostelería y el ocio nocturno; una formación real para los trabajadores de los sectores de la seguridad, la sanidad y la atención ciudadana; campañas institucionales que señalen directamente al agresor y no a las víctimas; y un refuerzo real de recursos económicos y humanos en los meses de mayor riesgo ya advertidos por la Fiscalía.
El texto también lanza una réplica contra las corrientes políticas que niegan este problema: frente a los partidos negacionistas que apelan a la prioridad nacional, el colectivo proclama de forma categórica que la verdadera prioridad nacional es acabar con la violencia machista.
Finalmente, el documento apela a que toda la ciudadanía se implique mediante la acción colectiva para detectar las señales de alerta, acompañar a las víctimas e intervenir para evitar que los agresores se oculten detrás del silencio social. "Este verano no queremos miedo, queremos libertad", concluye el comunicado, enfatizando el deseo de las mujeres de poder bailar, regresar a sus casas y vivir sin temor, bajo la consigna de que no se tolerará "ni una violación más, ni una mujer menos".

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