Las máquinas de la DPZ trabajarán durante dos meses más en el término municipal tras intervenir en puntos críticos como Asnamuerta y el acceso a Armantes
El Ayuntamiento de Calatayud continúa ejecutando el plan de reparación y mejora de su red de caminos municipales, una intervención que arrancó el pasado 12 de marzo ante el acusado deterioro de estas vías. El despliegue, que cuenta con la maquinaria pesada de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), se centra en resolver los graves problemas de transitabilidad causados por los recientes episodios de lluvias, arrastres e inundaciones que han afectado a diversos parajes del lugar.
La prioridad inicial se marcó en los puntos de mayor urgencia, siendo el camino de Asnamuerta el primero en recibir a los operarios. En esta vía, la proximidad de la lámina de agua del río Perejiles provocaba encharcamientos constantes que inutilizaban un tramo de unos 200 metros. Para solucionar este problema estructural, se ha optado por recrecer el firme utilizando áridos procedentes del entorno del Ribota, una técnica que también se está aplicando en otras zonas críticas.
Hasta el momento, el operativo solicitado por el alcalde José Manuel Aranda al presidente de la DPZ, Juan Antonio Sánchez, ya ha actuado en una larga lista de viales. Entre ellos figuran el camino de La Calleja, el de Valdelázaro (hasta el refugio), el Barranco de las Pozas hasta Armantes, el trazado que une La Merced con el Camino Natural, la zona de Anchada y diversos puntos del sector del Ribota, especialmente castigados por las últimas riadas.
Actualmente, las máquinas concentran sus esfuerzos en el paraje de Armantes, concretamente en el tramo del camino principal de acceso hasta su confluencia con el camino del Quemado. Se trata de un punto especialmente conflictivo que, debido a su mal estado, se volvía intransitable con cualquier mínima precipitación.
Para estas labores se está empleando un equipo compuesto por dos camiones, una retroexcavadora, una motoniveladora, un rodillo y un camión cuba. El objetivo es asegurar la estabilidad del terreno y evitar que el agua vuelva a cortar el paso a los usuarios de estos parajes.
Pese al avance de los trabajos, las máquinas de la DPZ permanecerán en el término municipal de Calatayud al menos otros dos meses más. Según el calendario previsto, la intervención se trasladará en las próximas semanas a otros parajes que todavía están pendientes de mejora, como son los de Cifuentes, Valdehurón y la Marcuera, además de otras zonas del entorno que requieren una puesta a punto para garantizar la seguridad y el acceso agrícola.




