Campillo de Aragón da por perdida la campaña del cereal tras quedar los campos arrasados por el granizo

Medio Ambiente
Tipografía
  • Más pequeño Pequeño Mediano Grande Más grande
  • Predeterminado Helvetica Segoe Georgia Times

Los agricultores constatan sobre el terreno la destrucción de los cultivos y los accesos a las fincas, mientras se evalúan los daños para tramitar los partes de siniestro

Sábado negro para el campo en la Comunidad de Calatayud. Una virulenta tormenta que recorrió la zona de sureste a noreste durante la tarde del 20 de junio ha complicado las expectativas de cosecha para los agricultores, cebándose especialmente con la localidad de Campillo de Aragón. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había activado inicialmente el aviso amarillo en la zona, pero la rápida evolución del frente obligó a elevar la alerta a nivel naranja pasadas las 17:00 horas, confirmando los peores pronósticos para el sector primario.
En Campillo de Aragón, el temporal descargó con una fuerza inusitada en cuestión de minutos. La intensa granizada sorprendió totalmente a los vecinos, reduciendo drásticamente la visibilidad y cubriendo por completo calles, tejados y campos con un espeso manto blanco que transformó el paisaje estival en una estampa puramente invernal. Hoy lunes, varios agricultores han acudido a los campos para comprobar las consecuencias del temporal, llegando a conclusiones devastadoras. "La cosecha en Campillo está arrasada casi por completo, los caminos están destrozados", afirmaba Alejandro Gotor tras confirmar el trágico estado de la cosecha.


Los registros de la tormenta confirman que las precipitaciones superaron los 60 litros por metro cuadrado en este municipio. A la tromba de agua se sumó una descomunal descarga de piedra que arruinó los huertos locales y provocó daños catastróficos en el cereal. Los testimonios vecinales recogidos por dicho medio describieron un escenario de extrema gravedad, señalando que la densidad de las nubes obligó a encender el alumbrado público en plena tarde y que las calles se convirtieron rápidamente en auténticos ríos de agua y granizo acumulado.


El impacto económico en el sector agrícola es desolador, justo cuando los campos se encontraban en el momento previo a la recolección. Desde el Ayuntamiento de Campillo de Aragón, su alcalde y también agricultor, José Antonio Alonso, informaba al diario Heraldo que la campaña estaba prácticamente perdida al constatar que las plantaciones de cebada habían quedado completamente tumbadas por la fuerza del granizo. La alcaldía reconoció que las perspectivas son muy negativas, a expensas de evaluar los daños sobre el terreno una vez que las condiciones meteorológicas permitan el acceso a las fincas.


En Jaraba, municipio cercano a Campillo y que también sufrió las consecuencias del temporal, los datos del Sistema Automático de Información Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Ebro constataron más de 40 litros por metro cuadrado en poco más de una hora. Esta intensidad torrencial reactivó las barranqueras y provocó el desbordamiento del río Mesa, dejando completamente incomunicado el balneario de la Virgen, donde se encontraban alojados 150 clientes. El Gobierno de Aragón confirmó que el agua llegó a entrar en algunas estancias de la planta baja del establecimiento, aunque aclaró que todos los usuarios se encontraban en buenas condiciones y no fue necesario evacuarlos al no correr peligro.

Campillo1.jpeg

Campillo2.jpeg

Campillo3.jpeg

Campillo4.jpeg

Campillo5.jpeg

Campillo6.jpeg

Campillo7.jpeg

publicidad
ARIZA
publicidad
publicidad
publicidad
publicidad
ARIZA
publicidad
publicidad