Sanidad registra más de 330 avisos en las distintas comarcas y detecta picos de sobremortalidad concentrados entre finales de junio y principios de agosto
Aragón ha completado la primera mitad de la campaña de verano sumida en uno de los periodos más cálidos y severos de los que se tiene registro. Entre el 16 de mayo y el 2 de agosto, la comunidad ha acumulado un total de 45 jornadas con riesgo para la salud provocado por las altas temperaturas. Así lo constata el balance intermedio del Plan de acción para la prevención de los efectos de las altas temperaturas sobre la salud, elaborado por la Dirección General de Salud Pública del Departamento de Sanidad.
El contexto meteorológico explica la gravedad de la situación. Tras un mes de junio calificado como el segundo más cálido de la serie histórica desde 1961 —solo por detrás del registrado en 2025—, julio ha roto todo al situarse como el mes más caluroso de los últimos 65 años, anotando un promedio regional de 3,8 °C por encima de los valores habituales de referencia. En enclave pirenaicos como Aínsa o el refugio de Góriz (Fanlo), la anomalía llegó a alcanzar unos extraordinarios +5,2 °C. En lo que va de verano, la comunidad ha encadenado ya cuatro olas de calor oficiales que suman 23 días climatológicos bajo esta consideración.
Impacto en la salud y sobremortalidad
En el plano sanitario, el informe confirma oficialmente un fallecimiento causado de forma directa por exposición al calor natural excesivo (diagnóstico CIE10-X30). Se trata de una mujer residente en la provincia de Teruel con factores de riesgo asociados. Esto se produjo durante la semana epidemiológica 30 (penúltima semana de julio), coincidiendo con la tercera ola de calor del periodo.
Más allá de este caso individual verificado, el sistema de vigilancia epidemiológica ha detectado situaciones de exceso de mortalidad por todas las causas durante cinco semanas distintas: la semana 26 a nivel autonómico y las semanas 21, 23, 26 y 30 en el caso concreto de Teruel, mientras que en Zaragoza se rozó el umbral superior en las semanas 22 y 26. En Huesca, por el contrario, no se observó sobremortalidad. La coincidencia de la sobremortalidad con la primera gran ola de calor a finales de junio respalda los análisis científicos que señalan a los primeros episodios de altas temperaturas como los más letales de la temporada.
Por su parte, el sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III calcula de forma estadística que, del total de 2.943 defunciones registradas por cualquier causa en Aragón durante este periodo de 79 días, unas 163 muertes son atribuibles al exceso de temperatura. Estas estimaciones muestran una altísima concentración en la población de mayor edad: el 95,7% de los fallecidos atribuidos al calor superaba los 65 años, y dentro de este grupo, el 64,4% correspondía a personas con más de 85 años.
Desglose de alertas por zonas
Para coordinar la asistencia, Aragón se subdivide desde 2024 en nueve zonas de meteosalud u homogéneas. En el global autonómico se han emitido 333 avisos por nivel de riesgo. La provincia de Huesca encabezó las alertas con 124 avisos (76 de Nivel 1 o amarillo, 29 de Nivel 2 o naranja y 19 de Nivel 3 o rojo). Le siguió Zaragoza con 120 alertas (51 en Nivel 1, 42 en Nivel 2 y 27 en Nivel 3), mientras que Teruel sumó 89 avisos (64 en Nivel 1, 19 en Nivel 2 y 6 en Nivel 3).
Por zonas específicas, el territorio con mayor exposición ha sido el Centro de Huesca, que encadenó 45 días bajo algún tipo de alerta y tiene además el máximo de avisos rojos (8 días). Le siguen en riesgo máximo las Cinco Villas zaragozanas, con 13 días en Nivel 3, y el área de Albarracín y Jiloca en Teruel, con 6 días en esta escala superior. En la otra cara de la moneda, el Bajo Aragón turolense fue el enclave con menor afección, contabilizando solo 19 jornadas en alerta, todas ellas de Nivel 1.
El plan autonómico de prevención frente a las temperaturas extremas permanecerá plenamente activo hasta el próximo 30 de septiembre.