El Consistorio recuerda que la ordenanza municipal exige el uso de agua diluida con vinagre para los orines y bolsas para los excrementos, medida que supervisará la Policía Local.
El Ayuntamiento de Calatayud reforzará durante las próximas semanas la vigilancia e inspección sobre la tenencia responsable de animales de compañía en la vía pública. Tras la habitual reunión semanal con los medios de comunicación posterior a la Junta de Gobierno Local, el alcalde bilbilitano ha recordado que estas obligaciones ya se encuentran plenamente recogidas en las ordenanzas municipales vigentes, por lo que el Consistorio centrará sus esfuerzos en asegurar su cumplimiento estricto.
En este sentido, la Policía Local llevará a cabo durante todo este mes una campaña intensiva de control en calles, plazas y zonas verdes. Los agentes comprobarán que los propietarios de perros salgan a la calle provistos de bolsas para la recogida de excrementos y de una botella de agua diluida con vinagre para limpiar los orines, evitando así el deterioro del mobiliario urbano y los malos olores.
Esta primera fase del dispositivo tendrá un carácter exclusivamente informativo para concienciar y dar margen de adaptación a los dueños de los animales. Sin embargo, una vez transcurrido este mes de pedagogía, la Policía Local comenzará a aplicar de forma rigurosa el régimen sancionador previsto en la ordenanza municipal para quienes incumplan la norma.
Durante su comparecencia ante los medios, el regidor ha enfatizado la importancia del civismo para la convivencia diaria: "El marco normativo ya existe y la mayoría de los vecinos cumple, pero este mes de aviso servirá para que todo el mundo asimile que la limpieza de la ciudad es compromiso de todos. Pasado este plazo, seremos inflexibles con quienes ignoren la ordenanza".
La ordenanza considera una falta leve permitir que los animales ensucien la vía pública, no recoger los excrementos o acceder con ellos a zonas infantiles, con multas de hasta 500 euros.