Reclaman un Estatuto Marco propio y mejores condiciones laborales mientras las cifras de participación vuelven a enfrentar a sindicatos y Administración
Los médicos y facultativos de Aragón iniciaban ayer lunes una nueva semana de huelga para exigir mejoras laborales y un Estatuto Marco propio que recoja sus particularidades profesionales. Las movilizaciones, que se prolongarán hasta el viernes, incluyen concentraciones diarias a las puertas de hospitales y centros de salud, además de una manifestación prevista en Zaragoza al final de la semana.
Los sindicatos convocantes, CESM Aragón y Fasamet, aseguran que el seguimiento está siendo elevado: más del 80% en hospitales y alrededor del 50% en Atención Primaria. Sin embargo, desde el Departamento de Sanidad rebajan considerablemente estas cifras y sitúan el paro en un 14,23% del total de profesionales convocados.
Entre sus principales reivindicaciones, los médicos reclaman mejores condiciones laborales y salariales, así como la equiparación con otras comunidades autónomas. También insisten en la necesidad de que se reconozca su trabajo con medidas como el principio de “hora trabajada, hora cotizada” y denuncian la falta de avances en las negociaciones tanto con el Gobierno autonómico como con el Ministerio de Sanidad.
Advierten además de que, si no hay respuesta, podrían endurecer las protestas con paros indefinidos y dejar de realizar actividad extraordinaria, como las horas adicionales que contribuyen a reducir las listas de espera.
En Calatayud, la situación presenta matices distintos. Según fuentes consultadas, el seguimiento de la huelga está siendo reducido tanto en el Hospital Ernest Lluch como en el Centro de Salud, donde la actividad se mantiene con relativa normalidad. Aun así, esta mañana los profesionales se han concentrado a las puertas del centro sanitario.
La imagen que acompaña esta información ha sido tomada este mismo martes a las 12.00 horas en el Centro de Salud de Calatayud, durante una de las concentraciones convocadas en el marco de estas jornadas de protesta.