El Ministerio de Sanidad actualiza el programa de detección precoz para reducir la desigualdad entre comunidades y mejorar el diagnóstico temprano del cáncer de mama.
La Comisión de Salud Pública ha dado luz verde a una histórica ampliación en el cribado poblacional, que pasará a incluir a todas las mujeres de entre 45 y 74 años, superando el rango actual que se limitaba a la franja de 50 a 69 años.
Esta medida busca corregir las desigualdades territoriales existentes hasta la fecha, donde mujeres de la misma edad tenían acceso o no a pruebas gratuitas dependiendo de su comunidad autónoma. Según los datos manejados por Sanidad, la detección en estos nuevos grupos de edad —especialmente entre los 45 y 49 años y los 70 y 74— ha demostrado ser tan eficaz como en el grupo tradicional, lo que justifica plenamente este esfuerzo inversor.
¿Cómo será el cambio en Aragón?
Aunque el anuncio es un avance significativo, el despliegue no será inmediato. La normativa establece los siguientes puntos clave:
• Calendario progresivo: Las comunidades autónomas disponen de un plazo máximo de tres años para comenzar a integrar estos nuevos grupos y hasta seis años para garantizar una cobertura total del 100%.
• Frecuencia: Se mantendrá la periodicidad bienal (cada dos años), aunque durante la fase de adaptación se contempla la posibilidad de realizar un cribado trienal (cada tres años) mientras se ajustan los recursos.
• Equidad: El objetivo del Ministerio es acabar con situaciones donde, por ejemplo, una paciente en Navarra tenía acceso a pruebas que una vecina de Zaragoza no podía realizarse a través de la sanidad pública.
Con esta hoja de ruta, Aragón deberá adaptar sus servicios actuales para garantizar que, en un horizonte máximo de seis años, el cribado llegue a todas las mujeres dentro de este nuevo rango de edad, consolidando uno de los pilares más importantes en la prevención oncológica del país.