La actuación, adjudicada a Roche Diagnostics, se ejecuta en dos fases para mantener la actividad asistencial y abarca una superficie de 210 metros cuadrados
El Hospital Ernest Lluch de Calatayud ha puesto en marcha un proyecto de renovación y redistribución en las instalaciones de su laboratorio, ubicado en la primera planta del edificio. Se cuenta con una inversión total de 153.163,35 euros y abarca una superficie cercana a los 210 metros cuadrados. Aunque el espacio global no aumenta de tamaño, la reforma permite optimizar los metros cuadrados disponibles para ampliar áreas como el espacio de extracciones y el propio laboratorio.
La actuación se sitúa dentro del contrato de suministro de materiales para Técnicas Analíticas Automáticas de Bioquímica y Serología, adjudicado a la firma Roche Diagnostics. El acuerdo engloba tanto el equipamiento, los reactivos y consumibles como las obras necesarias para adaptar la infraestructura al nuevo módulo automatizado de centrifugación.
Los trabajos se están ejecutando en dos fases. La primera de ellas, actualmente en desarrollo, se centra en la zona de extracciones. Este espacio pasa de tener aproximadamente 27 metros cuadrados a alcanzar los 42, una ampliación destinada a mejorar la privacidad y el flujo de los usuarios. La sala mantiene el mismo número de puestos de extracción pero añade una segunda camilla orientada a estudios especiales o pacientes con necesidades adaptadas.
En esta misma etapa, los dos puestos de administración se reubican en un nuevo despacho, se habilita una zona específica para la Unidad Básica de Reproducción y se crea un espacio de trabajo para la supervisora de Enfermería. Por su parte, la sala de espera reduce ligeramente su tamaño. Los facultativos de Bioquímica pasarán a ocupar una sala con cuatro puestos de trabajo, ya que su ubicación previa se sumará a la superficie del laboratorio en la siguiente etapa.
La segunda fase de las obras culminará a lo largo del próximo mes de septiembre. Durante esta etapa, la zona de trabajo del laboratorio se expandirá desde los 86 metros cuadrados actuales hasta los 108. Este incremento de espacio posibilitará la colocación del nuevo módulo de centrifugación y la reestructuración del circuito por el que pasan las muestras del sector sanitario de Calatayud. De esta forma, los tubos se centrifugarán y se derivarán de forma automática al sistema preanalítico para su posterior análisis.
Según ha destacado la jefa de Laboratorio del centro bilbilitano, Patricia Esteve, la integración de este equipamiento reducirá la manipulación manual, optimizando la trazabilidad de los procesos y la eficiencia del servicio. Esta reestructuración en el área preanalítica simplificará la gestión de incidencias y el control del material biológico, ayudando a preservar los estándares exigidos por la acreditación UNE-EN ISO 15189 con la que cuenta el laboratorio.
De forma complementaria, el proyecto incluye la renovación del sistema de alumbrado con tecnología LED para reducir el consumo energético de la instalación.