El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza alerta sobre el riesgo de extinción del servicio en los pueblos y reclama que la futura ley autonómica garantice la viabilidad y el relevo generacional
El servicio farmacéutico en el municipio de Cervera de la Cañada se encuentra en una situación compleja. Su oficina de farmacia es una de las cinco de toda la provincia de Zaragoza que ha solicitado formalmente el cierre en lo que va de año 2026, junto a las ubicadas en los municipios de Mediana de Aragón, Malón, Uncastillo y Osera de Ebro.
Esta voz de alarma la ha dado la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zaragoza (COFZ), Raquel García Fuentes, durante la celebración del Día del Colegiado, evento celebrado en el espacio Hábitat Sella de Villanueva de Gállego. García Fuentes ha advertido de que a los problemas de viabilidad económica que arrastran estos establecimientos se suma la creciente dificultad para encontrar un relevo generacional que garantice la apertura de las puertas en los pueblos.
Ante el anuncio del Gobierno de Aragón de impulsar una nueva Ley de Ordenación Farmacéutica, la presidenta del COFZ ha ofrecido la colaboración de la entidad para redactar un texto adaptado a la realidad demográfica aragonesa. La presidenta ha destacado que los nuevos profesionales necesitan proyectos viables, integrados en el sistema sanitario, con servicios reconocidos y remunerados que hagan atractivo el relevo. Como muestra del papel que desempeñan en el entorno rural, ha puesto de ejemplo las Escuelas Rurales de Salud, una iniciativa en la que once farmacias de municipios de menos de 1.500 habitantes han impartido 22 sesiones sobre envejecimiento saludable, cumplimiento de tratamientos, prevención de caídas y manejo de recursos sanitarios digitales.
La jornada, que ha tenido lugar dos días después de la conmemoración del Día Mundial del Farmacéutico —bajo el lema «Fortaleciendo la salud con el farmacéutico»—, ha servido también para dar la bienvenida a las nuevas incorporaciones, homenajear a los profesionales jubilados y reconocer a quienes cumplían 25 y 50 años de colegiación dentro de una provincia que suma más de 1.400 colegiados en áreas como la atención comunitaria, hospitalaria, análisis clínicos, salud pública, industria, distribución, óptica, acústica, alimentación, dermofarmacia, ortopedia y docencia.
El consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz Barea, ha participado en la entrega de placas a los jubilados valorando la dedicación de estos profesionales, mientras que la presidenta de las Cortes de Aragón, María Navarro, ha clausurado el acto agradeciendo la cercanía de un sector cuya vocación principal es el cuidado al ciudadano.
Durante el evento se han entregado además las distinciones anuales del colegio. La Justicia de Aragón, Concepción Gimeno Gracia, ha recibido el título de Colegiada de Honor por su apoyo a la integración de las farmacias en la promoción de la salud mental y la atención a personas vulnerables, destacando en su intervención el valor humanitario de la conversación en el mostrador. Por su parte, Carmen Palos Martín ha sido nombrada Colegiada Distinguida por su labor en el 600 aniversario del Hospital Real y Provincial Nuestra Señora de Gracia y la divulgación de la farmacia hospitalaria.
El Premio Anual se ha concedido de forma compartida a Enrique Eguizábal Martínez, por impulsar jornadas de prevención cardiovascular en La Joyosa, y a Marta Guitart Estany, por un programa de prevención del tabaquismo y vapeo en jóvenes en Pinseque. Finalmente, los reconocimientos como Colegiados del Año han recaído en Ángel Escolano Pueyo, por dirigir la farmacia de un hospital de campaña en Jamaica tras el paso del huracán Melissa, y en Adriana Navarro Viscasillas, por su labor de cooperación en Tanzania en una campaña que permitió operar de cataratas a 300 personas.